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Cholulteca. Quesque actor de teatro. Dedicado a la publicidad. Amante de la música (la buena), el vino (el bueno, sobre todo tinto) y la lectura. Y por supuesto, escribir en este blog.

agosto 06, 2009

El premio de los cumlplidores


Hoy en la mañana, de camino a la oficina, venía escuchando a Ferriz de Con que en su "pregunta del día" decía esto:


No hay un pronunciamiento oficial que nos confirme un aumento a las tarifas de luz. ¿Confía usted en que se mantengan sin cambio?

No


A las 12:12 del día, las respuestas en internet son las siguientes:


Total de votos: 1489

Sí (394) 26.46 %
No (1095) 73.54 %


Esto es algo que me molesta porque uno como usuario siempre tiene que atenerse a sus reglas y pagar y ¿qué hace la CFE por ti? Amenaza con aumentar las tarifas en tiempos de crisis.


Y es que díganme: ¿alguien ha quedado satisfecho con el servicio recibido por parte de la CFE?


Yo les platicaré algunas anécdotas a ver qué opinan...


1. Si no pagas tu recibo a tiempo te cortan el servicio. No importa si no pagaste porque no llegó el recibo, porque no tuviste tiempo, porque estuviste de viaje o porque no tengas dinero. ¡Y lo peor de todo es que la reconexión te la cobran en $80.00 pesos! ¿Cuánto les gusta que cueste que la misma camioneta que hace sus recorridos cortando la luz, la vaya poniendo? ¿$80.00 pinches pesos? No creo. Y ni hablar de si te cortan la luz en viernes a las 4 de la tarde porque a menos de que la conectes tú de vuelta, te quedas sin energía todo el fin de semana.


2. Cuando llegué a ocupar la casa que actualmente estoy rentando tuve que pagar un adeudo del inquilino anterior, más la reconexión, más un adeudo más que no me supieron explicar. Todo esto, claro, después de algunas llamdas, un intento infructuoso de dar de alta mi contrato para poder ver todo en línea y tres visitas al CFEmático. Terminé pagando alrededor de $300.00 pesos que si bien puede no ser significativo, no me dejó satisfecho.


3. ¿Y qué pasa con todos los que se roban la luz? Yo recuerdo, desde que era muy pequeño, que justo antes de entrar al DF desde la autopista de Puebla todo lo que hoy es el nada glorioso pueblo de Chalco era una serie de casuchas de un piso y sin pintar (mi papá decía que eran paracaidistas, aunque entendí el término hasta tiempo después), pero que como característica primordial es que estaban todos "colgados" de los postes de luz. Miles de hogares robando luz a plena luz del día y sin que nadie hiciera nada. Digo, no es muy difícil seguir el cablecito hasta llegar a la casa en dónde se la roban ¿o sí? Bueno, tal vez ahí sí porque neta eran como mil en cada esquina.


4. ¿Saben cuál es la prestación primoridial de los empleados de la CFE? Adivinaron, no pagan el servicio de luz. Yo tuve un compañero en Xalapa que se llamaba Demetrio. Su papá trabajaba en CFE y por supuesto que TODO en su casa era eléctrico: calentador de agua, estufa, cafetera, tetera, microondas, TODO. Hagan cuentas. Imaginen que todo lo que gastan de gas se lo ahorraran. Que todo lo que gastan en comprar focos ahorradores no lo tuvieran que pagar. Pero sobre todo que lo que gastan bimestralmente de luz no lo erogaran. ¿Estaría bien no? Yo me ahorraría alrededor de $1,000.00 mensuales que nadie me regala. Pero esto tiene otra perspectiva: ¿será que los que trabajan en CFE y sus familias cuidan tanto el desperdicio como nosotros o puesto que no les cuesta les viene valiendo madres? Yo creo que es lo segundo.


Estoy convencido de que si les cobraran un 50% de su consumo a los empleados, ya no sería necesario incrementar las tarifas. Pero bendito país: todo indica que el negocio realmente está en trabajar en el gobierno o vivir de él.


Y ya no hablemos de los impuestos que ese es tema para otra entrada.


¿Ustedes qué piensan: aumentan las tarifas sí o no? Puede ser una táctica para ver cuántos reclamamos.


El sinful


PD: ¡Sí se puede!

agosto 03, 2009

La mejor receta


¿Quién lo hubiera pensado? Después de varios infructuosos intentos de comenzar hacer ejercicio(acompañados cada uno de su inseparable pretexto, por supuesto), finalmente creo tener la receta perfecta que me permitirá mejorar mi condición física y bajar de peso.


Me gustaría comentar que hace siglos (por allá de 1992), pesaba 78 kgs. y mi cintura era talla 32. Claro, tenía 17 años, estaba en la prepa y aprovechaba cualquier oportunidad para irme a jugar basket, aunque tuviera puestas las botas con casquillo. Hoy tengo el doble de edad, peso 22 kilos más, mi cintura es talla 36 y me cuesta mucho hacer ejercicio. Claro, ya no estoy en los 109 que llegué a pesar y mi cintura ya no es talla 38, pero si consideramos que mi peso ideal son los 85 kgs, estoy lejos todavía.


Hace algunos años, intenté salir a correr, pero mis tobillos no dieron el ancho: los tengo muyr frágiles y con el sobrepeso me dieron más lata. Después pagué mi ingreso a un club deportivo para ir a nadar cada tercer día al cual no asistí más que a bañarme una vez. El año pasado me compré una bicicleta de montaña y únicamente la usé un par de veces.


Sin embargo el sábado realicé una compra que creo que me va a resolver el problema: la consola de Nintento Wii y el Wii Fit. La compra, si bien no fue barata, coincidió con una buena oferta de meses sin intereses con tarjeta bancaria y además me regalaron un sillón para videojuegos que ni siquiera cabía en la cajuela del auto.


Por supuesto que hoy estoy adolorido, pero deseoso de llegar a casa a ejercitarme jugando. Me siento como niño al que engañan para que haga lo que no quiere hacer sin darse cuenta, pero la verdad es que lo necesito así que me viene super bien.


Ya les estaré diciendo cómo me va.


Saludos,

El sinful en su etapa saludable

julio 28, 2009

Incertidumbre de nuevo

¿"El rey ha muerto, ¡viva el rey!"?

Los cambios son inevitables. Es de lo único que podemos estar seguros: seguirán dándose a pesar de todo.

No obstante, el cambio siempre trae un miedo inherente que tiene que ver con lo desconocido. Lo importante de eso es cómo los afrontamos y qué ventajas podemos sacar de ellos.

La teoría está muy bien pero y... ¿cómo fregados le hace uno cuando el entorno no es claro y aparenta tormenta inminente?

No quiero dar detalles hasta no tener la certeza y el anuncio oficial pero al parecer en mi ambiente laboral los cambios vienen y en serio. ¿Será que tendré que aprender a hacer reverencias y volver a usar corbata? ¿O podré navegar con la misma bandera de rebelde, perdón "creativo" con la que navego hoy en día?

Para colmo no está mi jefe inmediato por estar de vacaciones, lo que aumenta la angustia y los malos pensamientos.

Espero que pronto se definan las cosas y todo retome su curso. Y si me hace justicia la revolución, pues mejor.

¡Sí se puede!

El sinful

julio 26, 2009

Esos son huevos... o cojones


Cinco goles en 45 minutos. No importa que el primero haya sido de penal, que haya sido la selección B de EEUU, que el estadio haya tenido mayoría mexicana (para variar)... fueron cinco pinches goles. Y uno de ellos, el de Vela, golazo.


Y no fueron más porque Sabah se está volviendo el experto en echar a perder las ocasiones claras... ah no, ya lo era. Por eso lo corrieron de Chivas. Y de Cruz Azul. Y también porque Israel Castro les dio chance.


Lo interesante de todo esto es que por un lado me ayuda con mi terapia mental del "Sí se puede" y por otro nos demuestra que con huevos y una buena actitud se puede todo.


Ahora sí vale la pena disfrutar del momento (después de todo no hemos tenido noticias así de buenas en mucho tiempo), pero sobre todo hay que aprovechar el vuelito: a partir de mañana todos tenemos que repetirnos frente al espejo después de levantarnos: "Sí se puede".


Y a la comunidad Facebook, háganse fans de Huevos!: http://www.facebook.com/home.php#/group.php?gid=103669902112


Un saludo a todos y ¡sí se puede!


El sinful

julio 24, 2009

No hay pretextos

Que si la compu, que si la influenza, que si la crisis, que si la depresión, que si no tengo internet... se acabaron los pretextos, al menos de aquí a la siguiente vez.

No voy a prometer nada porque eso únicamente sería una causa más de ansiedad y la verdad es que no lo necesito. Escribiré cuando quiera hacerlo así que no se extrañen ni ofendan si de pronto pasan dos semanas sin posts o si de pronto en un mismo día publico más de uno.

Dos temas tengo en la mente hoy: Predisposición/reacción en cadena y la selección mexicana de futbol. Los dos se interrelacionan, pero por lo pronto los abordaré de manera separada.

Predisposición/reacción en cadena

Hace un par de semanas, una gran amiga me hizo reflexionar en el tema: ¿estamos jodidos y los medios lo reflejan o estamos jodidos porque los medios nos lo imponen? La verdad es que no creo que haya una certeza del 100% en el tema, algo así como que "ni tanto que queme al santo, ni tanto que no le alumbre", pero la cuestión sigue siendo la misma.

Hoy escuchamos un noticiero en el radio, leemos el periódico o vemos noticias por televisión y la oferta no cambia: más muertos por el crimen organizado, accidentes, atentados, pobreza, crisis, desesperación, medidas políticas incorrectas, malos resultados deportivos, etcétera. Esto, estoy seguro, lejos de hacernos sentir mejor, hacer que nuestra sonrisa aflore y saludemos a todos con más ánimos, nos sume más en nuestros infiernos personales y terminamos preguntándonos qué fregados hacemos aquí (bueno, no todos).

Mi amiga particularmente decidió bloquear todas esas influencias negativas de su vida y aunque no tiene idea de las noticias del diario debido a que no ve ni lee ni escucha nada de eso aparentemente es más feliz (tendrá que corroborárnoslo).

De ahí su teoría: ¿qué pasaría si todos nos recordáramos unos a otros que hay una opción distinta? Si todos de pronto nos dijéramos: "Hay crisis, pero hay más ganas de salir adelante y si le echamos ganas es posible". Algo como entonar el "¡Sí se puede!" en todo momento y que se convirtiera en la medicina que todos necesitamos.

Creo que no es tan descabellado ¿o sí? Yo por lo pronto empiezo: ¡VAMOS MÉXICO! ¡DESPIERTA! ¡SÍ SE PUEDE, SÍ SE PUEDE!

Para terminar con el tema, les dejo un comercial de Coca Cola España que resume el pensamiento y lo ejemplifica de una manera tan humana, emotiva y cercana que termina por movernos algo dentro de nosotros, por más parcos que seamos. El video es este: http://www.youtube.com/watch?v=FGCtNmpxQcw.

Selección Mexicana de Futbol

No quiero entrar en detalles respecto a lo que se puede hacer con la selección o lo que no. Creo que algo de lo que comenté arriba les sucede también a ellos. Escuchan tantas veces en tantos medios que juegan mal que terminan por creérselo y juegan pésimo.

Ojalá se tomaran mejores decisiones en todos los sentidos a nivel federativo, pero creo que por lo pronto nosotros tenemos que hacer nuestra parte con el apoyo incondicional y ayudarles a ayudarnos. Aquí no se vale volverle la espalda como cuando nuestro equipo favorito tiene una mala temporada; la selección no te da esa opción por más que en el mundial tengas otras selecciones favoritas además/a pesar de/ o por si no pasa México.

Imaginemos de pronto que hagamos lo que les propuse de decirnos unos a los otros que "sí se puede", incluyendo a los relacionados con la selección y en una de esas termina si no ganando el mundial (porque van a decir los Tepichines que es plagio), llegando a la semifinal o algo así de trascendente e inesperado. Eso seguro se convertiría en una motivación más para todos los mexicanos para ver que en efecto: SÍ SE PUEDE.

Lo que sí es que a Sabah ni cómo ayudarle. Y si quieren una descripción de su vida futbolística con la que concuerdo al 100% pueden leer esta nota de Roberto Velázquez: http://impreso.milenio.com/node/8613209. Explica perfectamente bien por qué no triunfó en Chivas ni en Cruz Azul y por qué, probablemente, no le vaya bien en el Morelia.

Bueno, después del debraye, me despido.

Hasta la próxima.

El sinful

febrero 15, 2009

Cuestión de cojones


El pasado fin de semana, muy intenso por cierto, mi maestro de reiki le dijo a Gina una frase que me hizo recapacitar mucho. La frase reza así:


"En la vida hay dos tipos de personas, las que tienen cojones y las que no los tienen. ¿Tú de qué tipo de persona eres?".


La verdad está cabrón.


Y lo más fuerte es que al final tú eres el que decide, así que no puedes engañar al árbitro tirándote un clavado, ni presentar pruebas falsas ante el juez o ni tampoco tratar de impresionar al público con una gran actuación. Al final tú sabes perfectamente si tienes cojones o no.


Yo he tenido cojones en muchas situaciones de mi vida y sin embargo ha habido otras en las que me han faltado de manera inobjetable. No obstante creo que haciendo un balance puedo decir que han sido más las veces que he tenido, que las que me han faltado.


No pretendo hacer un recuento aquí respecto a las veces que he tenido de sobra o que me han faltado. Cuando más, a lo que aspiro en este momento es a concentrarme para que no me falten en los momentos claves. Próximamente por ejemplo, especialmente cuando cierre la escotilla del avión con mi depresión adentro.


Y es que la diferencia puede parecer sutil, pero en realidad a la largaesa pequeña diferencia puede ser lo que te salve. O no.


En fín, la pregunta está en el aire: ¿y tú... de qué lado estás?


Abur.


El Sinfuljames

febrero 11, 2009

La depresión

Buenas noches. Disculpen la tardanza. Me gustaría decirles que no volverá a suceder, pero me prometí a mí mismo este año no decir mentiras a menos de que sea estrictamente necesario (tipo cuando es motivo de vida o muerte o el trancho tiene cara de pocos amigos).

En fin, como se habrán dado cuenta, hace muuuuuucho que no posteaba. Y cuando en mis ratos de soledad (que han sido muchos), pensaba en la razón por la cual no lo había hecho llegaron a mi cerebro varias palabras, a saber:
  • Desidia
  • Distracción
  • Hueva
  • Envidia
  • xBox
  • Resignación
  • Harry Potter
  • Depresión
  • Tengo sueño
  • "La neta prefiero pintar, pero eso me da más hueva"

Y al final, la que ganó fue depresión. Ya se que es una palabra fuerte. "El mal del siglo" según algunos de esos que como que saben de lo que hablan.

Y no fue depresión por la derrota de los ratones verdes disque comandados por un imbécil número cuatro que por hacer berrinche y correr al técnico es capaz de quedarse sin jugar su útimo mundial. Tampoco fue depresión por la crisis y la situación que provoca en todos los rincones del planeta (sin hacerlo menos, por supuesto). Mucho menos fue la depre del cumpleañero al llegar al trigésimo cuarto aniversario de vida.

La verdad es que la depresión es una gran amiga mía. Ha estado muy cerca de mí a lo largo de los años, aunque cada mañana pueda engañar al mundo mientras esbozo una sonrisa al saludar a mi mamá encubriendo el verdadero sentimiento.

Pero tampoco pretendo echar un choro de autocomplacencia ni decirles estoy bien, no se preocupen. Lo que pretendo es convencerme a mí mismo que el único que puede salvarme aquí soy yo. Y que esto sea suficiente para salir de ella.

Admito en este momento que tampoco ha sido tan duro: nunca me ha dejado tumbado en la cama todo el día, ni ha puesto pensamientos suicidas en la cabeza, ni me ha alejado para siempre de mis seres queridos (¿o sí?). Simplemente no me deja disfrutar de la vida como se debe y eso es razón suficiente para mandarla a la chingada.

Por eso ahora mismo le estoy comprando el boleto de avión one-way hasta allá y sólo espero que no me salga como los gatos de las películas de Disney que encuentran a sus dueños después de recorrer la unión americana de Nueva Jersey a California.

En fín, confío en subirla al avión engañándola respecto a que viajo con ella y después salir corriendo hacia la sala de espera mientras su avión lentamente despega. Si por ahí se va en un Lear Jet y se cae, por lo menos que no vaya otro Secretario de Gobernación ni que caiga en Lomas y con eso me doy por bien servido.

Ya les avisaré cómo me fue.

Saludos de nuevo.

Otra vez el Pecaminoso James

octubre 07, 2008

El teatro me da y me quita



Hace muchos años yo era chico tímido que no se atrevía a pedir su comida en un restaurante y por lo tanto necesitaba de su mamá para hacerlo. Siempre había sido un niño inseguro y con baja autoestima hasta que descubrí el teatro y las cosas cambiaron para siempre.

Todavía recuerdo que fue en segundo de secundaria cuando nos solicitaron realizar un monólogo presentándonos como un personaje famoso y yo personifiqué a Don Quijote de la Mancha. La maestra quedó maravillada con mi monólogo y me propuso participar en la semana cultural que se presentaría en la preparatoria a lo que accedí, sin tener plena consciencia de en lo que me estaba metiendo.

La presentación fue todo un éxito y así empezó mi historia con el teatro. Una relación que me ha dado mucho y me ha quitado algunas cosas.

Lo que me ha dado

Amistades: muchos de mis mejores amigos los he conseguido, sino gracias al teatro, sí a través de las experiencias teatrales. Especialmente a Germán, a Pepe, a la familia de Santos, los Piratas y a mis hijas postizas. Otras las he podido cultivar de mejor manera a partir de la experiencia de compartir escenario como LuisG, Lalo, Toña, Axel, Morris, Maggi, Cinthya, Patty y tantos otros.

Satisfacciones: Son muchas. Por mencionar algunas: comenzar como staff en primero de prepa y terminar en el papel principal en tercero; regresar a actuar en un emotivo festival para conmemorar el aniversario del Colegio Americano de Puebla y del grupo de teatro del colegio; montar una obra original escrita por nuestro amigo, compañero y director Germán de Santos;

Experiencias inolvidables: Cuando me tocó interpretar a Sor Humberta, la jefa de novicias, en la obra Sor-presas montada por puros hombres. Cuando me tocó

Aprendizajes: A trabajar en equipo, a dominar el arte de paciencia, a ayudar como staff tanto en las piernas como en la cabina, etc.

Perder mi timidez: Creo que esto es lo más importante puesto que me ha permitido desenvolverme muy bien en la vida al grado de que ahora he sido capaz de dar clases, ser maestro de ceremonias en congresos e incluso dar conferencias. Por supuesto ya puedo ir a comer a un restaurante sin mi mamá y pedir todo lo que se me antoja.

Un amor: Gina.

Lo que me ha quitado

Tiempo: La mitad de mis sábados y tantas tardes entre semana en las que iba a los ensayos dejando de hacer otras muchas cosas.
Oportunidades: Asistir a eventos especiales como conciertos, obras de teatro, premieres o fiestas de agencias; o participar en otro tipo de cosas como juntas de trabajo o eventos de integración.

A mi amor: El amor que el teatro me dio, el teatro me lo quita. Gina se fue a Xalapa a seguir su instinto buscando la formación formal como actriz / dramaturga dejándome aquí en Cholula extrañándola.

Sin embargo cuando hago el balance la verdad es que no tengo queja. Lo que me ha dado el teatro sobre pasa por mucho lo que me ha quitado y sin duda alguna afirmo que todo lo volvería a hacer igual si tuviera la opción de decidir de nuevo.

Amo el teatro. Me encanta pararme arriba de un escenario sobre todo cuando la obra permite interactuar con el público. Y recibir el aplauso del público también me provoca una de las dichas más especiales de la vida.

Espero poder continuar con mi hobbie y que pronto, muy pronto, pueda hacer mi sueño realidad con la creación de un lugar para poder dar rienda suelta a todos los proyectos que por alguna u otra razón se quedan en el tintero.

SiNfuLJaMeS

Mi abuelo


El domingo 28 de septiembre a las 2:37 de la mañana recibimos la llamada telefónica de mi tío que nos informaba que mi abuelo finalmente había fallecido después de casi dos meses de padecer en un hospital del seguro.


Era mi único abuelo vivo. El papá de mi mamá. El inglés. Con el que más parecido físico guardo; y sin embargo, el más distante a pesar de esa cercanía.


Ese abuelo aventurero que por azares del destino le tocó nacer en Sudáfrica cuando su papá -un financiero muy estirado de Londres- se fue a salvar el negocio de criadero de ovejas de su hermano en esa lejana nación.


El mismo abuelo que, después de pelear en la seguna guerra mundial en los frentes de Egipto e Italia dentro del ejército británico, decidió dejar europa y su miseria de la post-guerra para ir a probar suerte al salvaje México, y permitir así que mi familia existiera.


El abuelo que defendió siempre la causa de aquellos que a su juicio (y al de muchos de nosotros), necesitaban ser defendidos ya fueran escritores, pintores sin manos o simples vagabundos.


Aquel abuelo que vivió una historia de amor de película de Hollywood con todo y su final feliz, aunque no fue por el resto de sus días y finalmente se quedó solo muchos años llevando el luto en el corazón.


Y al final, después de todo, sólo puedo decir que me arrepiento de no haber tenido una relación más cercana con él. Me inclino a pensar que no se hubiera podido porque él siempre fue un poco retraído con nosotros, sin embargo eso me lleva a cuatro reflexiones...


La primera es que creo que sí pude haber hecho un esfuerzo por acercarme más pero con los pretextos de: "es que tengo que hablar con él en inglés" (que no era 100% cierto y tampoco un obstáculo, puesto que siento que hablo suficientemente bien), o el de "es que él está en el DF y yo en Xalapa/Puebla", o incluso el de "es que tengo mucho trabajo entre semana y los fines de semana son para descansar", nunca lo hice y hoy es muy tarde.


La segunda es que no debo dejar que me pase lo mismo: que la gente me vea tan distante que no se acerque; que me vea tan imponente por mi aspecto, mi voz o lo que sea, que no se atreva a entablar una plática sincera conmigo; que mi familia me conozca pero no por mí sino por mis actos o a través de otras personas.


También reflexioné algo más con su muerte: es triste que el único contacto que mantengo con mi familia se limita a bodas, funerales o navidad. Esto tengo que cambiarlo, aunque estoy consciente de lo que implicará para mí.


Y finalmente: no debemos tomar a la ligera algo tan importante como el seguro de gastos médicos mayores. Y en esta ocasión no lo digo solamente por mi abuelo que sufrió bastante con el trato que recibió de algunos doctores y enfermeras del IMSS, sino también por el trato recibido por mi mamá, mis tíos y tía, mis primos, mi hermana y todos los que estuvieron más cerca de mi abuelo en sus últimos días. Con decirles que tuvieron que velarlo en el hospital "pasando la noche" sentados sobre una incómoda silla al lado de la cama del enfermo. Y no digo nada de los baños del hospital o el trato de la gente que allí trabaja que no necesariamente son doctores o enfermeras.


Es una pena que nuestro servicio hospitalario sea tan malo en términos generales, pero en lo que se resuelve, tendremos que actuar nosotros para evitarnos esas penas a nosotros mismos y a nuestros familiares cercanos.


¿Alguien sabe de un vendedor de seguros de confianza?


Saludos y ¡Arrivederci, granpa!


SiNfuLJaMeS

agosto 06, 2008

La diferencia entre rpm, minutos y GB parte II


Me prometí a mi mismo que iba a publicar o matar definitivamente todas aquellas entradas que por alguna causa u otra quedaron en el tintero o, como es el caso, como entradas inconclusas que nunca tuvieron la oportunidad de ser publicadas. Esta es la primera de varias...


Después de un prolífico pasado lleno de cintas originales y grabadas dentro de las cuales llegué a tener rarezas como una de un grupo de hardrock que se llamó D.A.D. (y que se rumoraba que eran las siglas de Disneyland After Dark, super malotes ¿no?), otra de otro grupo metalero llamado Kingdom Come e incluso el primer disco de Eddie Brickell and the New Bohemians ("Shooting rubberbands at the sky") que compré en Oaxaca (sí, aunque parezca increíble durante un viaje de estudios en secundaria), comencé la era de los CD's.


Mi primer CD me lo regalaron en 1991. Se trataba de los éxitos de Poison interpretados en vivo. Creo que era un excelente CD. Y digo creo porque nunca lo pude escuchar. Tardé más de un año en tener un aparato que pudiera reproducir los discos compactos y para entonces mi primer disco ya no se encontraba en mis manos.


El aparato que tuve en el que podía interpretar los CD's lo compró mi papá a través de la despensa de El Sardinero que llegaba a la casa como una prestación más de Telmex. Era un equipo de sonido de una marca que no recuerdo y del cual mi papá compró dos unidades: una para la sala y la otra para uno de sus hijos. Nos lo jugamos a un volado entre mi hermana y yo y gané. Por supuesto le heredé mi grabadora negra con filitos rojos pero creo que de todos modos no le hizo mucha gracia.


Y así, ya con un aparato en el que podía escuchar CD's (y grabar del CD a cassette), sobreviví muchos años. Durante esos años comencé mi colección de CDs que hoy alcanza una cantidad bastante respetable aunque no recuerdo la cifra con exactitud (creo que ronda los 3,000).


Dentro de los CDs memorables puedo citar algunos:


Depeche Mode. Songs of faith and devotion. Este álbum en particular comenzaba con la rola "I feel you" que tenía una introducción que era prácticamente un sonido agudo muy penetrante. Con decirles que cuando lo puse por primera vez pensé que estaba mal mi aparato y hasta lo limpié con un CD limpiador especial. Y no conforme con eso, puesto que se seguía escuchando "mal", fui a la tienda a que lo revisaran. Por suerte no estuve presente durante la revisión y me ahorré el oso de que me dijeran: "no está mal, así es el disco".


La historia de Soda Stereo. Creo que este fue el disco que más escuché de los 17 a los 25 años. Particularmente me gusta la versión de "Estoy azulado" en vivo que venía en esa, la que fue la primera gran recopilación de Soda. Hoy hay tantas otras que no vale la pena ni mencionar aunque casi llega a esta lista el "Confort y música para volar", el Unplugged de Soda que fue todo menos eso: un un-plugged.


Peter Gabriel. Ovo. Este es un disco que relizó Peter Gabriel con motivo de la llegada del año 2000 y se trata de un disco concepto. Además de la música, que está poca madre por supuesto, dentro del CD se incluía una historia contada a través de una serie animada tipo comic. Algo muy vanguardista y peculiar con el sello indiscutible de Gabriel. También quedó en el Shortlist el "Passion. OST for the Last Temptation of Christ". Magistral disco también.


Pink Floyd. The final cut. Es el primer disco de Pink Floyd que compré ya que siempre había tenido sus producciones en cintas. Me encantó. Todavía a la fecha lo sigo escuchando de vez en cuando e incluso en algún momento tuve que recomprarlo porque un buen día mi versión original comenzó a fallar sin ralladuras aparentes. La integración de la voz con el sólo de saxofón es algo digno de aplaudirse de pie...


Pero bueno, todo lo maravilloso que tienen los CDs se va al carajo cuando lo toca la piratería. Sí, estoy totalmente en contra de la piratería porque si bien representan un llamado importante de atención respecto a los inflados y muchas veces injustificados precios que se manejan en los materiales originales en las tiendas, me parece aberrante que existan personas que sin haberse tomado la molestia siquiera de pagar las regalías correspondientes, lucren con el material artístico de los autores mediante el copiado no autorizado de los discos y su venta a través del mercado informal, lo que para colmo le da en la madre a nuestra economía.


Yo se que muy probablemente a artistas consolidados esto no les haga ni cosquillas, pero a los artistas que están empezando, a los que no tienen un contrato con las disqueras enormes, aquellos que muchas veces costean la producción de su material; si bien les conviene que su música se distribuya, dejan de ganar mientras unos vivarachos h.d.p. se benefician sin inmutarse siquiera.


Me parece que si bien algunos artistas han comenzado a combatir de manera frontal este problema ya sea mediante la venta de su música a través de internet o justificando la venta de un CD físico con la inclusión de material inédito (videos, fotos o cualquier otra cosa que ayude), falta todavía el esfuerzo de las disqueras y las distribuidoras por abaratar los materiales para poder mantener vivo ese canal de comercialización. Aunque cada día me convenzo más de que eso es lo que menos les importa.


Pero bueno, después de la salida al mercado de los discos compactos comenzó la era de la música digital lo que implica una eventual muerte del CD, aunque ese será el tema de la parte III. Por lo pronto, y para terminar, me limitaré a decir que si sigo sintiendo añoranza por mis cintas imaginen lo que me sucederá con los CDs cuando no haya aparatos en los cuales escucharlos... será un día verdaderamente negro para mí y mi colección de CDs pasará a ser obsoleta.


El SiNfuLJaMeS

julio 28, 2008

Tolerancia

No tengo intención alguna de hablar de los motivos de mi ausencia. Sin embargo sí tengo motivos para hablar de mi presencia: por obra y gracia de alguien (que no se quién es), ya puedo visitar blogs en la oficina e incluso, como en este momento, postear.

Hoy quiero hablar de tolerancia. Esta palabrita que describe una cosa tan etérea y a veces tan distante pero necesaria, sobre todo en nuestros días.

Resulta que ayer, durante mi asistencia a dos eventos de nutrida convocatoria, tuve oportunidad de cuestionarme personalmente sobre mi nivel de tolerancia. Muchas veces me he sorprendido a mí mismo pensando posibles respuestas completamente de manera intolerante y, aunque en el momento mi reacción fuera espontánea, no es justificable.

Lo que me sucedió fue mas o menos lo siguiente...

Primero asistí al futbol a ver el debut del Puebla en la temporada enfrentando al Monterrey de Lavolpe. La temporada pasada decía que iba al fut porque me regalaban los boletos, pero ya me atrevo a decir que voy al fut porque me gusta. Eso sí, sigo siendo fiel al rebaño sagrado y, aunque siento emoción cuando el Puebla anota gol, no cambiaría nunca mi afición por el Guadalajara.

Pero bueno, el caso es que estaba yo sentado en mi butaca cuando llegó una persona con su playera del Monterrey y se sentó en la fila de adelante a cinco a asientos de los nuestros. Traía gorra y lentes oscuros y desde que llegó me dio la impresión de ser sangre pesada, además de que llegó diciendo como histe que se sentó en esta zona porque había alguien más con la playera regia.

Comenzó el partido y el Puebla anotó al minuto dos por lo que ni tardo ni perezoso comenzó a lanzar comentarios ofensivos en contra del local, lo que empezó a fastidiarme. Y fue entonces cuando mis pensamientos comenzaron a asaltarme:

Pensé en aventarle los cacahuates que había comprado. Después en gritarle majaderías. Después en pedirle amablemente que se fuera a la zona en la que estaba su porra (que por cierto, era el extremo contrario exacto de donde estábamos). Después en advertirle que si seguía así corría grave peligro y no sólo lo diría por mí. Pero al final reflexioné y permanecí callado. Comprendí que él tenía todo el derecho de decir lo que piensa, por mucho que me molestara y en eso finalmente se traduce la tolerancia.

Claro, yo en su lugar hubiera sido más prudente y no hubiera gritado lo que él gritó, pero resultó altamente gratificante que él pudo hablar todo lo que quiso sin que nadie se metiera ni que saliéramos en la nota televisiva con algo como "Riña en el Cuauhtémoc". Por supuesto que el partido terminó 2-2 y el Puebla nunca estuvo abajo, lo que talvez le dió cierta ventaja.

La otra ocasión que tuve de probar mi tolerancia, fue en una exposición a la que asistí también ayer. Se trata de una exposición de burjería en el San Pedro Museo de Arte.

La verdad es que no he tenido muy buena suerte con las visitas a ese museo y esta no fue la excepción. Entramos al museo y hasta que llegamos a la entrada del ala en donde está la exposición (segundo piso al fondo), nos dicen que necesitamos el boleto pagado que venden a la entrada. Nimodo, eso seguramente aumentó la posibilidad de encontrarme a alguien molesto y creo que al final lo conseguí.

Finalmente logramos entrar (pagando $50.00 yo y $35.00 Gina como estudiante), y comenzó el recorrido. La guardia, aleccionada o no, lo advirtió desde el inicio: "El recorrido comienza a su izquiera y pueden ir leyendo la información, si gustan", enfatizando esta última frase. Eso no tuvo ningún sentido hasta llegar a la primera vitrina.

Para mí se convirtió en un martirio porque la "información" estaba situada en cartones de 40 x 15 cms con letra de 18 puntos, detrás del cristal y en el punto más bajo de las vitrinas, que era como a 1.2 metros del nivel del suelo y con una tabla de unos treinta cms separándonos del cristal. O sea que cada vez que alguien se paraba justo enfrente para leer, invariablemente impedía que los demás pudieran hacer lo propio.

Así pasé la mitad del recorrido tratando de leer por encima de las personas y elogiándome por mi facilidad para esto dada mi altura y mi lectura-veloz-y-de-comprensión hasta que un muchacho de mi estatura con una playera con el logotipo de Superior, tuvo a bien colocarse delante de mi ángulo de visión DEMASIADAS veces.

Llegué a considerar que lo hacía a propósito y estuve a nada de darle un ocasional codazo o pisotón acompañado del "disculpe, no me fijé", pero me controlé. Después de todo era imposible que lo hiciera a propósito porque ni cuenta se daba de que yo estaba detrás. Además, nunca he sido una persona violenta y esa no era la ocasión para empezar a serlo.

Al final me tranquilicé recordando el incidente en el estadio y lo reconfortante que había resultado el no decir ni hacer nada. La exposición siguió ahí y lo único que tuve que hacer es perder el tiempo para evitar encontrármelo en las siguientes vitrinas.

Claro, también recapacité en el hecho de que él tenía todo el derecho de leer la información como le diera la gana y, puesto que yo era el intruso extraño que intentaba leer desde una segunda fila por encima de las cabezas en lugar de "hacer fila" delante de las fichas, el hecho de que se moviera osbtruyendo mi visión no era un acto premeditado sino una reacción normal.

En esta ocasión no me felicité ni nada. Tuve un mal sabor de boca que no tuvo nada que ver con la tolerancia sino con los organizadores. Al final la exposición me decepcionó un tanto por varias razones, aunque no creo que sean las suficientes para una entrada en particular.

No así los dos ejercicios de tolerancia que practiqué sin proponérmelo. Eso sí, no quiero pensar qué hubiera hecho si en lugar de un aficionado del Monterrey hubiera sido uno del América, o si hubiera econtrado algún indicio de que la actitud del muchacho con la playera de Superior era con la intención de molestar.

O talvez que quien fuera el objeto de mi análisis fuera alguien a quien desde hace mucho he demostrado certa intolerancia como AMLO y sus desmanes, los taka-takas preguntones, los bebés en la edad del por qué o los pendejos.

Afortunadamente eso no ha sucedido y puedo decir que, ayer domingo, pasé las dos pruebas de tolerancia a las que fui sometido.

Saludos,

SinFuLJaMeS

P.D. Y por cierto, el Puebla se merecía la victoria, por más que el aficionado regiomontano gritara que el Chelís estuviera en contubernio con el arbitraje, misma idea que tenía yo pero en sentido contrario pensando en Lavolpe y su norteño séquito. Como verán extraño mi blog futbolero, jejeje.

junio 18, 2008

¿Qué onda con el clima?

La verdad es que quise decir: ¿qué pedo con el clima?, pero se me hizo un poco rudo empezar con algo así esta entrada.

Hoy salí de la oficina como a las 6:30 de la tarde y todavía había sol. Contrario a lo que venía pasando de un par de semanas para acá, la tarde pintaba para algo rico con un poco de aire fresco recorriendo las calles, fríito pero no como para ponerte chamarra, el sol de fondo, en fin, hasta romántico por momentos.

Sin embargo, en menos de un santiamén (que dicho sea de paso siempre me ha parecido una palabra muy curiosa), el cielo se nubló y comenzaron a caer del cielo pedazos de hielo mejor conocidos como granizo. Y a pa'granizada. Curiosamente me paré unos minutos en el estacionamiento de un Oxxo a que pasara lo peor de la tormenta cuando me entró una llamada de la agencia al celular. La persona del otro lado de la línea no me creía que lo que se escuchaba eran los granizos pegando sobre el auto y yo solo rezaba para que esos granizos no estuvieran abollando la lámina del auto. Y todavía lo sigo dudando.

Y es que la neta es que el clima en la ciudad de Puebla está irreconocible. Yo recuerdo cuando era más chico (uuuuuuuu, dirán algunos, lo se y lo acepto), sí había temporada de lluvias y si llovía, pero no todos los días y en estas cantidades. Ahora es raro el día en el que no amanece nublado y más raro aún el día en el que por la tarde no llueve.

Gina dice que se debe a que hace poco talaron una zona boscosa cerca de la capital y que eso está ocasionando un desorden climatológico. La verdad es que la razón no suena nada descabellada aunque sí me da mucho miedo pensarlo y sobre todo me lleva a una inevitable conclusión: el sobrecalentamiento global.

No voy a echar el choro mareador de nos vamos a ir a la mierda si no hacemos nada, lo que sí haré es comprometerme conmigo mismo desde hoy a comenzar a actuar localmente para minimizar estos efectos: reciclar, reutilizar, cuidar, no desperdiciar... y rezar para que los demócratas lleguen de nuevo a la Casa Blanca para que por lo menos haya alguien pensante al frente de la nación más contaminante del planeta y los únicos que no quieren firmar el protocolo de Kyoto.

En fín, me despido desde Cholula agradeciendo que no siga lloviendo a esta hora, aunque con algunas cosas mojadas porque la ventana se quedó un poquito abierta, y rezando porque mi coche esté sano y salvo mañana a la luz del sol.

eL SiNFuLJaMeS

mayo 29, 2008

¿Y si sí?

En los últimos días he estado escuchando todo tipo de noticias relacionadas con la "crisis alimentaria mundial".

Primero la noticia: hay una crisis en la producción de granos y cereales a nivel mundial por lo que la escacez amenaza a la raza humana, ya que al parecer en el corto y mediano plazos la producción global no podrá cubrir la demanda. Esto provocará una alza indiscriminada de precios o un radical cambio en la dieta de millones y millones de seres humanos. Y es que los cereales conforman cerca del 60% de la dieta del ser humano promedio a nivel mundial.

En un principio se habló de que la crisis sólo afectaría al arroz, por lo que se preveía que los principales afectados serían los países asiáticos -quienes son los principales consumidores de este grano- sin embargo hoy se añade a la lista el maíz, que aunque aún no tiene los problemas que ya enfrenta el arroz actualmente, puede provocar un efecto muy nocivo en México, Centro y Suramérica.

No puedo dejar de comentar el intento de "heroica" intervención del gobierno mexicano anunciando con bombo y platillo el programa nacional de apoyo a la población durante la crisis alimentaria con el eterno cancer de este país: los subsidios.

Pues si, resulta que para que los mexicanos que menos tienen no la pasen mal, el gobierno federal ejercerá un subsidio dirigido al precio de los alimentos en crisis para que el bolsillo de los habitantes de este país no sufra una afectación mayor, aunque esto provoque problemas más serios en el futuro. Y es que las noticias más alentadoras hablan de una crisis de dos años de duración con lo que se daría al traste con la economía nacional de mantener un precio fijo mediante el subsidio de los alimentos enriqueciendo a unos cuantos productores y vendedores con el dinero de todos.

Y después de las noticias no puedo dejar de comentar las hipótesis de la crisis... y cabe aclarar que pueden aplicar varias al mismo tiempo puesto que no necesariamente son mutuamente excluyentes.

1. El subsidio del gobierno de EEUU para la producción de maíz para la elaboración de etanol. Este supuesto "green fuel" que tan de moda se está poniendo resulta que está siendo impuslado por el gobierno de Jorgito Bush por lo que cada vez más productores de maíz en nuestro vecino país del norte se dedica a producir maíz como materia prima para el combustible. Como nota adicional solamente comento un hecho: según los expertos, el producir etanol sale más caro que venderlo, por lo que aparentemente el único beneficio es el ecológico. ¿Será?

2. El aumento en la capacidad de compra de las naciones emergentes asiáticas. Principalmente China e India, que últimamente han visto incrementado su poder adquisitivo a nivel poblacional, lo que puede indicar un cambio en los patrones de consumo de la población de ambos países. ¿Qué quieren decir entonces que los chinos y los indios ahora comen más arroz porque pueden pagarlo? ¿No será que de todos modos son un chingo de chinos e indios y que a todos los tienen que alimentar? Digo, no por nada son las dos naciones con más alta población del mundo. Yo recomendaría que se coman los unos a los otros, pero creo que eso no es de buen cristiano.

3. Mi personal y favorita: La crisis alimentaria puede provocar el consumo obligado de granos y cereales transgénicos ante la falta de alimento a nivel mundial. Para mí no es complicado imaginar a un gringo gordo extremadamente rico que vive en Kentucky y cuya producción de granos y cereales es 100% transgénica. A pesar de que decidió desde hace años apoyar con todo esta tecnología, no ha recibido su recompensa puesto que algunos retractores continúan diciendo que consumir este tipo de comida produce efectos secundarios. Por eso convenció a algunos de sus amigos en todo el mundo para provocar esta crisis y después repartirse las ganancias dejando millones de chinos, indios, africanos y latinoamericanos afectados seriamente y sin posibilidad de evitarlo. No suena tan descabellado ¿o si?

4. Un compló tipo "Wag the dog" en el que se genera una sicosis mundial por una supuesta crisis alimentaria que da a ganar millones de dólares a productores y especuladores cuando todo se trata de una farsa, de un efecto provocado, como ha pasado miles de veces en los mercados bursátiles mundiales aunque esta vez, a una escala global. Suena descabellada y complicada, mas no imposible. Sobre todo si se tiene control sobre el cuarto poder.

Querido lector, escoge la que más te gusta y platícame qué opinas. En una de esas la cloaca se destapa y nos enteramos de todas las chapucerías. Aunque también existe la posibilidad de que nunca lo sepamos hasta que nuestros nietos nazcan con tres ojos por efectos secundarios del consumo de alimentos genéticamente modificados.

Y que quede claro que yo no estoy ni a favor ni en contra de estos alimentos hasta este momento por lo que no es algo personal.

En fin, si alguien tiene más teorías que añadir a la lista, bienvenidas.

SiNfuLJaMeS

mayo 23, 2008

Me quedé frío

Hoy que llegué a la casa de ustedes me recibió mi mamá con la noticia de que según su socia el presidente Felipe Calderón había sufrido un atentado. Me dijo que había salido con una herida de bala en el hombro y que todos los presuntos agresores habían resultado muertos.

Me quedé frío.

No les puedo mentir, la verdad es que en las elecciones federales del 2006 voté por Calderón. No me considero panista y no admiro a FCH, sin embargo no soporto al peje y creo que si la izquierda mexicana se reduce al PRD estamos jodidos. Pero eso no implica que no pueda entrar en pánico con una noticia como esa.

Pero bueno, les decía que no es la simpatía que me genere o no Felipe Calederón Hinojosa como ser humano sino el hecho de atacar la institución que representa: osea el poder ejecutivo. Y es que ese hecho me recordó inmediatamente el sentimiento que me generó la tarde noche del 23 de marzo de 1993 con el cobarde asesinato de Colosio o la mañana del 1 de enero de 1994 cuando nos despertamos con la noticia de que había un grupo guerrillero en los Altos de Chiapas, México. A la fecha me cuesta trabajo asimilarlo ya sea porque siento que los atentados y la guerra siempre han estado en mi baúl de juguetes, en las noticias del medio oriente y europa oriental o en las películas de guerra, sin embargo el hecho es que me dejó en shock. También siempre pensé que eso no podría seguir en México y cuán equivocado estaba.

Mil ideas pasaron por mi mente mientras buscaba desesperadamente un noticiero en la televisión en dónde poder saber más. Por supuesto no lo encontré puesto que CNN Internacional estaba con su media hora de deportes, CNN en español tenía a Aristegui y en los locales faltaban 18 minutos para que empezaran los noticieros. Fueron 18 angustiosos minutos en los que salté de canal en canal hasta que López Dóriga me tranquilizó con su característico y amarillista tono leyendo los encabezados de hoy sin que ninguno hablara del supuesto atentado.

Ya más tranquilo recordé lo que había sido mi vida como mexicano hasta ese momento y me puse a recapacitar en ese hecho. En realidad hemos vivido muchas fregaderas en este país: desde las crisis sexenales acumuladas desde Echeverría, la nacionalización de la banca por López Portillo, el temblor del 85 (y la consiguiente incapacidad del gobierno para actuar adecuadamente), el fraude electoral del 88, el asesinato de Colosio, el error de diciembre del 94, la victoria de Fox y la posterior decepción cuando se convirtió en presidente, la derrota de AMLO y su berrinche en Reforma, e incluso más recientemente la toma de las tribunas en ambas cámaras por supuestos legisladores elegidos por nosotros. Y con todo y todo el país sobrevive.

Hay un chingo de muertos acumulados en lo que va del año en diversas entidades del país, hay ejecuciones contra mandos policiacos y no policiacos en todos los niveles, hay decomisos millonarios, hay atentados. Y a pesar de todo el país sobrevive.

Pero ¿qué pasaría si matan al presidente de México? Eso sí está muy cañón. Y es en dónde quiero dejar mi reflexión: más allá del hecho de que hayas votado o no en el 2006, más allá de que hayas votado por FCH, por el Peje, por Patricia o por tí mismo, si matan al presidente, ¿qué sigue?

Me queda claro que hay dos personas a las que difícilmente veríamos secuestrados y/o muertos en un atentado en este país: Carlos Slim y el presidente en turno; así que si el atentado es contra de uno de ellos querría decir que estamos más metidos en la mierda de lo que pensábamos. Que los cárteles ya no solo controlan el paso de la droga por nuestro país sino muchas cosas más. Y querría decir también que los simples mortales como tú y como yo podríamos morir mañana sin el menor esfuerzo y sin que nadie pueda hacer nada al respecto.

Pero bueno, al final pude descansar tranquilo viendo que todo era una alucinación de la socia de mi mamá y que nada de lo que me había dicho era cierto. No obstante la reflexión creo que vale la pena. ¿Tú qué harías si matan al presidente de la república?

SiNfuLJaMeS

mayo 18, 2008

Siendo uno con el universo

¿Alguna vez han tenido la certeza de saber porqué están aquí? ¿Alguna vez han sentido que todo tiene coherencia y que el mundo tiene una razón de ser?

A mí me ha pasado. Antes, cuando transitaba por la vida sin un sentimiento de consciencia, estas dudas me asaltaban a cada rato. Eran aquellos lejanos días en los que repetía que yo era "ateo, gracias a Dios", en los que me gustaba que la gente pensara que era satánico y drogadicto por usar el pelo lagro y escuchar heavy metal con velas e incienso, en los que era divertido ver la cara de los demás cuando decía que era ateo aunque nunca fuera delante de mis padres y con la plena consciencia de saber qué es eso.

Sin embargo poco a poco he ido madurando. He ido aprendiendo. He ido conociendo. He ido recordando. Y el reiki, junto con lo que he vivido, me ha ayudado en mi proceso. Hoy siento que soy uno con el universo y con cada uno de los seres que lo conformamos.

Hoy soy consciente de que si lo quiero, lo consigo. Que si lo deseo, sucede. Que si lo planeo, pasa exactamente lo que quiero que pase. Ahora el truco está en quererlo juntos. En desearlo juntos. En planearlo juntos. Se puede. Estoy convencido y para mí es suficiente. Ahora sólo es cuestión de empezar.

Hoy puede ser un gran día, si tú estás convencido de que así es. Y no tiene que ver con que seas otimista, tengas al menos un perro que te ladre o te hayas sacado la lotería. Al final no se trata de lo que te sucede, sino de cómo reaccionas ante lo que te sucede.

Te espero. La cita no es conmigo sino contigo. Y el futuro no es mío o tuyo, es nuestro... si tú quieres.

SiNfuLJaMeS

mayo 14, 2008

Hace más de un mes

Hace más de un mes que no posteo. La verdad es que sí lo extraño, no puedo negarlo. Y lo peor de todo es que no tengo una maldita razón válida.

Si bien es cierto que mi vida en este momento, por lo menos en el aspecto laboral, está estancada irremediablemente por la actitud mesiánica y ridícula de un personaje con delirios de grandeza que lo único que hace es joder, aprovechando que es intocable por lazos familiares con el otrora directo - ahora vicepresidente- de la marca pues... no es pretexto.

Sinceramente siento mucha frustración a diario y lo peor es que ya no tengo motivación alguna para llegar a la oficina. Ya ni hablamos de dar mi máximo por mi empresa, por mi equipo y/o por mi jefe. Y créanme cuando les digo que yo solía tener la camiseta puesta incluso antes de saber que trabajaría ahí, pero así pasa: hoy la camiseta está olvidada en la lavandería, ya no me queda y no tengo intenciones de recuperarla. Y eso está cabrón.

Por lo pronto estoy buscando nuevos horizontes. Nuevos retos que contemplen a un mercadólogo con experiencia en investigación de mercados y publicidad que le encantaría poder hacer algo de planeación estratégica. (Chale con el autogol, pero para que vean mi grado de desesperación).

En fin, no quiero hacer falsas promesas diciendo que desde mañana regreso a las andadas y con ánimos de postear diario. Las ganas habitan en algún lugar de mi cerebro, el problema es que la apatía no las deja salir a la superficie. Lo que sí es un hecho es que pronto romperé este círculo vicioso porque he tenido momentos reveladores al respecto: cocinar... actuar... besar... manejar... y eso que no he pintado aún.

Bueno, sin más: un abrazo grande y crucen los dedos para que Chivas haga el milagro, porque después de ese fiasco de partido necesitarán más suerte que el América en el Maracaná. Y lo peor es que los equipos que se encierran en el Jalisco generalmente sacan los resultados así que estoy temiendo la continuidad de la maldición del superlíder. Ya ni pedo, ojalá por lo menos el técnico de la selección resulte mejor que el anterior, aunque con esos antecedentes cualquiera lo supera.

Saludos,

El SiNfuLJaMeS en CRISIS

marzo 26, 2008

¿La cultura para todos?



Hoy tuve la fortuna de ir a ver la exposición Ashes and snow, de Gregory Colbert, en el zócalo de la Ciudad de México.

Debo comenzar diciendo que en realidad es un "must" y que no se arrepentirán de asistir puesto que en realidad el autor plasma imágenes increíbles que merecen mucho la pena ver tanto en fotografías como en video. Además, la exposición se acompaña de un soundtrack que es una pieza exquisita con artistas de la talla de Lisa Gerrard (Dead Can Dance) y Michael Brook.


Sin embargo, y he aquí el gran pero, la verdad es que no lo disfruté como esperaba. Para empezar, las fotografías están impresas en gran formato, lo que implica que no se ven bien de cerca pero se ven muy bien a cierta distancia, sin embargo las características del emplazamiento no permiten ver las imágenes en todo su esplendor ya que están colocadas a lo largo de dos corredores no tan anchos y de manera paralela por parejas.


Si a esto le añadimos que la entrada es gratuita y que la exposición está montada en plena plancha del zócalo y que esta semana es de vacaciones para muchos (como yo), pues resulta ser un verdadero calvario. Pero les cuento mis aventuras con más detalle.


Me fui al DF en camión para evitar las broncas de estacionamiento y el manejo de regreso con el cansancio que se acumulara, lo que realmente resultó ser una excelente idea. Traslado en el Sistema de Transporte Colectivo Metropolitano, mejor conocido como el Metro, hasta el zócalo aunque me bajé en Pino Suárez y caminé tres cuadras para llegar y rodear por completo el lugar por la falta de señalamientos respecto a la ubicación del comienzo de la fila.


Finalmente empecé a hacer la fila y continué haciéndolo durante los siguientes 48 minutos aunque en un esquema tipo Disneylandia en el que te ponen incluso banquitas para que descanses por lo que no se te hace tan pesado. Incluso justo antes de pasar finalmente me marcaron el alto a dos personas de pasar por lo que en vez de ser de los últimos del pelotón, fui de los primeros del siguiente.


Ahí es donde empezó el desmadre: demasiada gente entrando al mismo tiempo. No te podías detener el tiempo que te hubiera gustado para admirar las fotografías del lado que te tocaba y si intentabas mirar al otro lado, con el río de personas pasando delante de tí era imposible tener un momento tranquilo para ver la imagen completa. Al final del pasillo un video siendo visto por mucha más gente con unos amables edecanes que te pedían constantemente que te hicieras lo más adelante posible. Y eso que no cuento a la pareja de atrás de mí que se la pasó discutiendo todo el primer video que si era un orangután o un chimpancé, como si eso fuera lo trascendiente de todo.


Total, al final decidí no quedarme a ver los videos porque la mamá de una amiga compró el DVD y la verdad me estaba engentando rápidamente por lo que mi limité a recorrer el tercer y último pasillo de fotografías con la calma que pude conseguir para finalmente salir a la tienda y gastar mi dinerito en souvenires.


Como conclusión me aventuro a decir lo siguiente:


  1. Increíble que sabiendo de antemano las características de su material no hayan sido capaces de encontrar una mejor distribución de las fotografías para que por lo menos no tuvieras que "perderte" de admirar las del extremo contrario.


  2. Gandalla el hecho de que no te cobren la entrada pero te quieran vender el libro de las fotografías en $5,000.00 pesos y los posters en $200.00 (y te los dan enrollados dentro de una bolsa con el riesgo de aplastarlos fácilmente.


  3. Ridículo que por dejar la entrada libre el lugar se haya abarrotado de gente sin que los organizadores hayan hecho algo al respecto puesto que al final no se puede disfrutar de la misma manera. Digo, me da gusto que la cultura esté al alcance de todos, pero no me gusta cuando por eso no puedes admirar lo que vas a ver y además compartes el pasillo con los chavos que se fueron de pinta de la secundaria, las monjas que llevan a los viejitos cascarrabias del asilo, el papá que lleva a la familia completa y ni siquiera sabe qué animales están siendo retratados pero de igual manera contesta a las preguntas de sus hijos y el individuo que lleva la bolsa entera de pan Bimbo llena de sandwiches de jamón que se va comiendo a lo largo de la exposición.


  4. Insatisfecho me deja el hecho de que al final me quede dudando de si las fotografías y videos son composiciones realizadas en postproducción o son imágenes sin trucos, puesto que en ningún lugar te dicen el cómo lo hizo.


Sin embargo al final creo que valió la pena por el mensaje de todo el proyecto que está más allá de la experiencia en si. Además el nivel de producción definitivamente hace que todo te cause una tremenda y, en mi caso, muy positiva impresión pese a los errores.



En fin, ojalá podamos contar con más ejemplos de este tipo en el futuro aunque idealmente poder tener una exposición con este nivel de organización, apoyo y recursos pero de artistas mexicanos con proyectos nacionales.



Por lo pronto, si pueden, no se la pierdan y si de plano no pueden ir, por lo menos visiten su página: http://www.ashesandsnow.org/es/exhibition/nomadic-museum.php



SiNfuLJaMeS

marzo 21, 2008

Cockteles varios

Como hace mucho que no posteo (¿qué tal con mi verbo nuevo? yo posteo, tu posteas, él postea, etc.), y tengo varias cosas que decir, decidí hacer un combinado de varios sabores a ver qué sale...

Internet's Adiction

Empecemos por el principio. Una amiga me diagnosticó con este mal de la sociedad moderna y la verdad es que creo que tiene razón. No lo hemos definido muy a fondo pero en mi caso los síntomas fueron los siguientes:
1. Ansiedad
2. Irritabilidad
3. Síndrome de desatención

Y la lista podría seguir, pero tampoco es el caso. Lo que sí es el caso es comentar que todo se derivó de dos acciones aisladas que me afectaron directamente. La primera fue que en la oficina terminaron por determinar que el leer (y escribir blogs), forma parte de la "socialización cibernética" y por lo tanto de unos meses para acá está restringido el acceso; aún a pesar de que soy de los pocos que tengo permisos especiales para visitar sitios como el Hi5 ya que nos hemos anunciado ahí.

La segunda es porque hace tres semanas mi vecina fue despojada del router que tenía prestado y por lo tanto mi papá y yo nos quedamos sin acceso a internet. Que ya entrando en confianza comentaré que se trataba de una conexión a internet con una calidad de señal punto menos que inexistente y que dependiendo del contentillo del router, del humor de la hija de la vecina o de que alguien estuviera utilizando un teléfono inalámbrico o celular cerca era de una rayita o ninguna. Realmente frustrante ahora que lo recuerdo.

Por suerte mi papá accedió a contratar el servicio directo y aunque mi apuesta era que tendría acceso a internet a partir del próximo lunes, desde el miércoles pasado he visto disminuir mis síntomas al mínimo y puedo checar mi cuenta de correo para verificar que nadie ha escrito cada 30 segundos sin preocuparme más por la señal.

Hugo Sánchez

Ya bien reza el refrán que el pez por su boca muere. Yo sé que había prometido no hablar de futbol en este blog pero debido al rotundo fracaso de mi blog futbolero (que por cierto aún no me atrevo a borrar definitivamente), me desquito aquí.

Ya he despotricado contra ese que se dice director técnico nacional y no repetiré lo que ya me han escuchado decir. Me limitaré a enviarle un mensaje al macho: Si tienes un poquito de dignidad (lo cual dudo puesto que después de tu cobardía en el mundial del '94 regresaste de España para jugar con el Celaya, el América y el Atlante), renuncia antes de hacer más daño.

Hueva crónica

Aún en la prepa, una gran amiga me dijo un día sin siquiera agua va, que yo sufría de "hueva existencial". Por supuesto le creí en el instante e incluso estuve de acuerdo con ella sin saber que con eso no hacía más que prolongar el padecimiento. Según ella, la hueva existencial la evidenciaba con mi manera de caminar, como si trajera el mundo a cuestas y eso me pesara de verdad. Yo por supuesto sólo atiné a decir: "Ay, qué hueva".

Años más tarde, en la universidad, mis homemates y yo llegamos a la conclusión de que los sillones de la sala de la casa en Querétaro (Rosalba, para los que se acuerden, aunque ya no sea rosa), estaban infectados con húevola. Esta rara enfermedad atacaba a todo aquel que se sentara un momento en ellos, especialmente entre las dos y las cuatro de la tarde de cualquier día entre semana y provocaba unas incontenibles ganas de dormir.

Fue hasta después de mucho razonarlo que me di cuenta de que ambos eventos, al parecer aislados, eran en realidad consecutivos pues solamente una persona que padece de hueva existencial puede ocasionar una epidemia de huévola en unos apacibles e inofensivos -en apariencia- sillones de una sala.

Lo interesante de todo esto es que veo que la terrible enfermedad de la hueva existencial, ha provocado en mí oleadas de hueva crónica que se manifiestan durante los fines de semana y los periodos vacacionales en los que por falta de dinero decido quedarme en casa. Esto me ha sucedido en los últimos días en los que al principio, a pesar de haber tenido muchos planes, se han quedado en eso puesto que a la hora de querer ponerme a trabajar, con sólo pensarlo la hueva me invade y me tumbo derrotado en la cama a leer o escuchar música y si el ataque es muy fuerte termino en el sillón idiotizado con la televisión.

Si alguien de ustedes conoce algún remedio para esto por favor pásemelo, por más doloroso que pueda parecer. Digo, la verdad es que ya me siento mejor: prueba de ello es que estoy escribiendo mi blog, que por huevón no había actualizado en un rato; pero no quiero lanzar campanas al vuelo y prefiero sincerarme con ustedes para ver si conocen la solución.

En fin, pueden dejar sus sugerencias en los comentarios. Y sólo me resta decir que afortunadamente es viernes, aunque sea santo.

SiNfuLJaMeS

marzo 01, 2008

Hoy fui a ver Juno


Lei la sinopsis y quise ir a verla. Al principio estaba dubitativo porque, al igual que una amiga, pensé que iba a ser otra "girly movie" de esas que son odiosas porque o son feministas o desbordan miel de la pantalla con un galán que hace suspirar a varias.


Sin embargo su escritora ganó el oscar al mejor guión original y eso me animó mucho. Después leí acerca del libro que editó Diablo Cody de cómo vivió un año como stripper nada más por vivir la experiencia y después escribir el libro y me convenció de su originalidad.


Ya hablando de la película y sin el afán de hacer una crítica y calificarla con cinco estrellitas me limitaré a decir que me sentí identificado con uno de los personajes (tendrán que verla para saber cuál), y eso estuvo muy cabrón.


La trama está cagada (sí, esa es la mejor palabra para describirla), y en realidad creo que el guión está muy bien hecho. El final me pareció innecesario y hasta demasiado hollywoodense pero bueno, después de todo también se vale, y la rola lo justifica. Las actuaciones son muy buenas, Ellen Page definitivamente está muy cañona (sí le crees que tiene 16), y la misma Jennifer Garner a la que me costaba trabajo ver fuera de su papel de Elektra lo hace muy bien.


Pero bueno, en realidad creo que lo que más me impactó fue verme reflejado de una manera tan perfecta en un personaje. Así me siento en este momento y no lo puedo evitar. Me entristece lo que ocasiona esto a mi alrededor, aunque por otro lado también me libera y me hace sentir muy bien conmigo mismo.


Un gran amigo me dijo hace poco que en realidad la vida se trata de buscar la felicidad. Hay pocos que se atreven realmente a hacerlo por las consecuencias que esto trae y ahora lo entiendo perfectamente. También entiendo ahora su filosofía de vida y en estos momentos la abrazo como mía también.


Los demás seguramente estarán juzgando, sin bases y desde afuera como casi siempre, pero no me importa. Todos tenemos derecho a ser felices, aunque en el camino hagamos infelices a otros buscando nuestra propia felicidad. Eso es lo que es duro, pero así es la vida.


En fin, gracias Diablo Cody por dejarme reflexionando tanto y gracias a Jason Reitman por retratarme tan bien en una película que es todo menos una girly movie.


Vayan a verla y si alguno de ustedes está en una "mid-life crisis" o tiene una crisis de pareja tengan cuidado con las identificaciones.


SiNfuLJaMeS

febrero 11, 2008

¿Cómo sobreviví mi primer día en un hospital?

Bueno, no hay que ser tan dramáticos. La verdad es que sólo pasé algunas horas pero se me hicieron eternas. Pero bueno, empecemos con el principio...

Resulta que hace unos días comencé a sentir mi estómago extraño. Comenzó con ciertos dolorcitos espaciados que no llamaron mi atención hasta que el domingo, después de la peda de Cheque, me sentí realmente mal. Claro, asumí que estaba crudo y me valió madres. Todavía el lunes por la noche fui al teatro y antes de entrar me comí un delicioso helado natrual de mango (de la Michoacana), y empecé con molestias más fuertes sin razón aparente.

Sin entrar en detalles diré que detecté que estaba obrando de color oscuro y eso siginificaba presencia de sangre. Como siempre, traté de minimizar el hecho pensando que era algo aislado y que no ofrecía mayor peligro. Por las noches me daba reiki pensando en resolver el problema sin notar que había más cosas detrás.

Sin embargo el pasado viernes me levanté como siempre, me desayuné mi sandwich de jamón con queso y, a medio día me tomé una Coca-Cola. Esta rutina la he repetido muchos días de oficina sin mayores contratiempos pero ese día no fue igual. Al rededor de la una de la tarde me empecé a sentir realmente mal del estómago y terminé por ir al baño a devolver la coca que me había tomado.

Saliendo del baño me sentí un poco mejor. Recalco el un poco. Llegué a mi lugar y empecé a sudar como preparatoriano antes de un extraordinario que condiciona su asistencia a la peda de graduación (osea un chingo). Me salí un momento a tomar aire y me sentí mejor. Tenía una maratónica junta de 4 a 7 de la tarde (si, en viernes, no tienen madre), con DDB y mi jefe se había ido a comer con Daniel y Pedro (el CEO de Mediacom, la agencia de medios), por lo que tenía que esperar a que regresara para poderle perdir permiso de irme a mi casa debido a mi malestar.

Total que para cuando regresé a mi lugar sentí unas incontenibles ganas de ir al baño y fui. Cuando me estaba preparando para salir del baño me empecé a sentir muy mareado, al grado que tuve que sentarme apenas saliendo esperando que alguien conocido me echara una mano pero no pasó nadie. Después de tranquilizarme un poco me regresé a mi lugar todavía un poco mareado y tan pronto me vió Belén me alcanzó en el pasillo para llevarme a mi lugar diciéndome que estaba transparente.

Belén muy atenta me puso alcohol y se propuso llevarme al servicio médico en planta. Yo siempre he desconfiado de los médicos (con contadas excepciones, aunque ese es tema para otra entrada sin problemas), pero ese día sentí que TENÍA que ir. Total que me llevó a Urgencias de Cubo 3.

Cómo me vería el doctor que cuando me estaba preguntando que si tenía consulta me vió y me dijo "pásale por acá", y pasamos directito a las camas. No piensen mal, sólo me oscultó con ropa y todo.

Me hizo el chequeo de rigor: presión arterial, temperatura y las preguntas clásicas que empiezan con el "¿Qué le pasó?", aunque por un momento me sorprendió con un: "¿es usted diabético?". La verdad es que no lo sé, pero esperaba que no, sin embargo como me vio dubitativo pidió que me hicieran una medición de azúcar y ese fue el primer piquete. Total, su consejo fue que me quedara un rato ahí porque aunque me veía muy débil y ya después veíamos qué haríamos conmigo.

Después de algunos minutos en los que aproveché para hacer algunas llamadas desde la cama, el doctor vino por mí para llevarme a su consultorio. Tan pronto entré me dieron ganas de volver el estómago de vuelta y cuando lo hice (en el baño, no crean), sí me espanté. Resultó que vomité sangre de color negro por lo que cuando salí del baño el doctor me esperaba con una jeringa preparada, lo que se convirtió en mi piquete número dos.

Al ver que había vuelto el estómago por segunda vez sin haber comido nada el doctor me informó que había solicitado un análisis de sangre más profundo, que me había inyectado una solución para evitar más naúseas y vueltas de estómago y me dio una cápsula para recubrir el estómago. También me comentó que iba a pedirle a Belén que se marchara porque me iba a tener que quedar un poco más de tiempo.

Total, en ese ínter me vinieron a sacar sangre, lo que se convirtió en el piquete número tres del día y me mantuvieron en reposo otro rato ahí. Cuando finalmente vino el doctor por mí ya tenía los resultados del análisis de sangre, aunque no tengo idea de cuánto tiempo pasó. Me llevó de nuevo al consultorio y me estaba contando algo de leucocitos cuando perdí el conocimiento. Cuando volví en mí estaba rodeado de doctores y estaban pidiendo una ambulancia. Ahí me informaron que me iban a llevar al hospital y que estaría por lo menos un día en observación. Me preguntó el doctor cuando estaban ajustando las correas de la camilla, si tenía algún seguro o se mi llevaban a San Alejandro, al hospital del Seguro Social. Fue ahí cuando me menté la madre por no haber comprado mi seguro de gastos médicos mayores.

Recuerdo perfectamente el traslado: estuve consciente todo el tiempo hablando incluso con el camillero. Fue incluso durante el traslado que le hablé a mi papá para decirle que me llevaban al hospital, aunque en ese momento no quería que fuera porque pensé que iba a llegar y me iban a dar de alta. Ja! ¿Así o más iluso?

Cuando finalmente llegamos al hospital me dieron ingreso, me pidieron que me pasara a la camilla del hospital y me ubicaron en el cubículo número 5, aunque tenía un papel encima con el número 10 (osea que en donde cabe uno, caben dos, básicamente), junto a un chavo que tenía una hernia inguinal y que tenían con suero, aunque su intervención estaba programada para el otro día. En el inter llegó mi papá lo cual me tranquilizó al instante y afortunadamente me llevó una botella de agua porque estaba sediento al extremo.

Me oscultó un médico del hospital que me hizo las mismas preguntas del anterior con una variante: me cuestionó acerca de cuál era la clínica del seguro que me correspondía. Cuando le contesté que Cholula me empezó a regañar que entonces por qué había ido a San Alejandro. Se calmó cuando le dije que había perdido el conocimiento y que me llevaron en ambulancia, aunque cuando se fue no lo noté muy convencido. Cuando se fue el doctor dieron de alta a mi compañero así que me quedé solo en ese cubículo.

Entonces llegaron las únicas personas amables del hospital: las enfermeras. Un par me colocaron los instrumentos para hacerme un electrocardiograma porque mi ritmo cardiaco estaba un poco errático, decían. Nos divertimos un rato cuando trataron de colocar los chupones en mi velludo pecho, aunque al final lo consiguieron sin necesidad de rasurarme. Les dije que alguien muy especial se los iba a agradecer y se rieron bastante.

Después llegó otro par de enfermeras a colocarme el suero y a sacarme una muestra de sangre. Ellas sí me rasuraron el brazo para poder colocar la aguja pero sobre todo, me comentaron, para evitar que al momento de retirarla me depilaran y el dolor fuera mayúsculo. Les pedí que fuera en el brazo izquierdo puesto que el derecho era el que ocupaba para escribir y pintar y me dijeron que con la condición de que les llevara un dibujo. Me siento culpable por eso porque obviamente no lo haré, pero en ese momento les dije que sí.

Cuando ya tenía el suero colocado me movieron al cubículo 31, aunque en realidad había sido el 16 originalmente. Era un cubículo que estaba en esquina y para que se den una idea, tuvieron que mover las dos camillas de los cubículos que estaban al lado del mío para que pudiera entrar la mía. Obviamente una vez adentro no había mucho espacio de maniobra por lo que creo que es prácticamente imposible que ahí pongan a dos personas, aunque de cualquier manera estaban colocados con papel blanco y el número pintado con plumón los letreros de 30 y 31.

Cuando llegué a "mi" cubículo ya eran las 6:30 y se suponía que a las 7 se terminaba la hora de visita así que esa media hora se me pasó como agua. Al principio me quería hacer el valiente y le dije a mi papá que se fuera, pero cuando se acercaba la hora de salida me empezó a entrar el pánico. Al final puse mi mejor cara y le dije a mi papá que nos veíamos a las 11, en la siguiente hora de visita.

Tan pronto se fue quise entretenerme hablando por teléfono (sí: me dejaron mis dos celulares que aunque me fueron de mucha ayuda, no entiendo aún cómo lo permiten), pero fue peor. Las llamadas que hice me pusieron un poco más intranquilo y cuando colgué me entró un ataque de claustrofobia: sudaba copiosamente y estoy seguro de haber tenido fiebre porque estaba pensando cada locura que no saben.

Media hora más tarde pasaron a avisar que se había acabado la hora de visita y finalmente el lugar se tranquilizó. Fue entonces cuando pude dormir un poco pero a ratos y con sueños super locos.

Para no extenderme más les diré que como a las 10:30 pasó la doctora a decirme qué pasaba conmigo y qué podríamos hacer. Lo que me dijo es que tenía una úlcera aunque no sabía dónde y la úlcera me había ocasionado una anemia por la pérdida de sangre, y que para saber en dónde estaba localizada y qué tan grande estaba era necesario hacerme una endoscopía. También me comentó que el aparato no estaba disponible sábados y domingos por lo que tendría que quedarme en el hospital hasta que el lunes me pudieran hacer el estudio. Y cuando le pregunté si me podrían subir a los cuartos me comentó que había 30 personas antes que yo, por lo que no era probable que me pudieran subir (recuerden que estaba en urgencias todavía).


Después le pregunté que si me podía retirar y regresar el lunes, pero me dijo que no me podía asegurar que tuviera lugar el lunes puesto que no entraría por urgencias. Total que sí podía darme de alta voluntaria puesto que no me veía tan mal, pero que no me lo recomendaba y de todos modos eso lo tendría que decidir a las once de la noche, después de que terminara la ronda.

Cuando llegó mi papá y después de sopesar las opciones con él decidí que me iba a dar de alta voluntaria y buscar una opción privada el sábado para hacerme el estudio.

Y cuando pensé que el martirio había terminado me di cuenta que no. El calvario para salir nos llevó más de una hora en la que mi papá tuvo que ir con la trabajadora social que le hizo firmar unos documentos que absuelven al hospital de cualquier responsabilidad, me visitó un doctor para advertirme que si me iba no me podrían dar incapacidad y todavía tuvieron el descaro de decirme que si me quedaba ya tendría cuarto y podría estar más cómodo.

Al final permanecí firme en mi decisión, les agradecí todas las atenciones y me retiré. Y como dato adicional les cuento que el lunes me hice la endoscopía y resulta que tengo una úlcera en el duodeno (el inicio del intestino delgado), además de una colonia de bacterias en el estómago. Estoy en tratamiento medicinal y creo que ahí la llevo, pero por lo pronto sobreviví a mi primer día en un hospital y ya no de visita.

SiNfuLJaMeS